Plantilla de descripción de producto gratis: 4 plantillas para copiar hoy

Plantilla de descripción de producto gratis: 4 plantillas para copiar hoy

Cuatro plantillas, y la primera empieza un párrafo más abajo. Si has buscado una plantilla de descripción de producto gratis, no vienes a leer dos mil palabras sobre por qué importan las descripciones. Copia el bloque que se parezca a lo que vendes y rellena los corchetes. Borra la línea que no te sirva: en todas hay al menos un campo que la mayoría de tiendas no necesita.

Plantilla 1: ropa

[NOMBRE DEL PRODUCTO] — [GRAMAJE + TEJIDO] [PRENDA] en [COLOR]

[Una frase: cuándo te la pondrías de verdad. Una ocasión, una estación
o el conjunto que remata.]

Corte:     [Silueta] — [talla normal / pide una talla menos para un
           ajuste más ceñido]
Modelo:    [Altura], lleva la talla [TALLA]
Tejido:    [Composición] · [gramaje en g/m²] · [elasticidad: ninguna /
           en dos direcciones / en cuatro direcciones]
Cuidados:  [Instrucciones de lavado, seis palabras como máximo]

Por qué está hecha así:
[Una o dos frases sobre una decisión de confección que el cliente no
vería nunca por su cuenta: la costura, el forro, el bajo, el botón.]

[Enlace a la guía de tallas] · [Plazo de devolución]

Las devoluciones de ropa se deciden por la talla o por el tacto, y las dos cosas se juegan antes de que el pedido salga del almacén. La altura del modelo y el gramaje están ahí para contestar a eso. Si solo vas a rellenar tres corchetes, que sean el corte, la altura del modelo y la composición del tejido; lo demás puede esperar a que estén las fotos.

Plantilla 2: electrónica de consumo

[NOMBRE DEL PRODUCTO] [MODELO] — [qué hace, en doce palabras o menos]

Compatible con:     [dispositivos, versiones de sistema, puertos, normas]
No compatible con:  [eso que todo el mundo da por hecho que funciona]

En la caja:
  - [artículo]
  - [artículo]
  - [artículo]

ESPECIFICACIÓN    VALOR       QUÉ SUPONE AL USARLO
[especificación]  [valor]     [consecuencia en lenguaje llano]
[especificación]  [valor]     [consecuencia en lenguaje llano]
[especificación]  [valor]     [consecuencia en lenguaje llano]

No es para ti si:  [el descarte honesto]
Garantía:          [duración] — [qué cubre y qué la anula]

La línea que incomoda es No compatible con. Ponla igual. Una duda de compatibilidad sin resolver acaba en un ticket de soporte o en un carrito abandonado, y quien lee el descarte y compra de todas formas es justo el cliente que se queda con el producto. La tercera columna cuenta lo mismo: un valor sin consecuencia al lado es una ficha técnica, no una descripción.

Plantilla 3: alimentación y consumibles

[NOMBRE DEL PRODUCTO] — [FORMATO], [PESO NETO o UNIDADES]

Sabe a:        [tres comparaciones concretas; la palabra «delicioso»
               está prohibida]
Textura:       [una o dos palabras]
Intensidad:    [suave --o------ intenso]  (picante, dulzor, tueste, acidez)

Úsalo para:    [el plato, la bebida, el momento]
Combina con:   [dos o tres cosas concretas]
Raciones:      [cuántas, y cuánto aguanta el paquete una vez abierto]

Ingredientes:  [lista completa, en orden, copiada del envase]
Contiene:      [alérgenos]
Elaborado en una planta que también manipula: [alérgenos]
Conservación:  [antes de abrir] / [después de abrir]

Tres comparaciones concretas ganan a cualquier adjetivo: a nadie le sabe a nada un «perfil de sabor intenso», y en cambio cualquiera se imagina «caramelo tostado y piel de naranja». La mitad de abajo de esta plantilla no es texto de venta. Copia la lista de ingredientes y la de alérgenos tal cual vienen impresas en el envase, sin reformularlas, y comprueba qué exige mostrar la normativa de tu mercado antes de publicar nada.

Plantilla 4: hogar y muebles

[NOMBRE DEL PRODUCTO] — [OBJETO] de [MATERIAL] para [ESTANCIA]

Medidas:       An [ ] × F [ ] × Al [ ] cm
Altura útil:   [altura del asiento / hueco libre / separación entre baldas]
Peso:          [ ] kg  ·  Aguanta: [carga máxima]
Embalaje:      [ ] × [ ] × [ ] cm
               Pasa por una puerta estándar: [sí / no]
               Pasa por un ascensor estándar: [sí / no]

Materiales:    [superficie] sobre [estructura], [acabado]
Montaje:       [piezas] · [herramientas incluidas: sí/no] · [tiempo real]
Cuidados:      [cómo se limpia] · [qué lo estropea]

Encaja en:     [dos o tres estancias o estilos]
Plazo:         [en stock / fabricación bajo pedido, [X] semanas]

Las devoluciones de muebles son logística, no gusto. Alguien compró una estantería que no sube por la escalera. Las medidas del embalaje y las dos comprobaciones de acceso te cuestan una cinta métrica y te ahorran el tipo de devolución que sale cara. Nadie mira «62 cm» en el móvil y sabe si eso pasa por el rellano de su casa; la línea de la puerta hace esa cuenta por él.

La plantilla de ropa, rellenada

Camisa Field de lino — camisa de lino lavado de 200 g/m² en verde oliva

La camisa que te pones encima de la camiseta cuando refresca una tarde
de septiembre.

Corte:     Holgada de cuerpo, bajo recto — pide una talla menos si la
           quieres más ceñida
Modelo:    183 cm, lleva la M
Tejido:    100% lino europeo · 200 g/m² · sin elasticidad
Cuidados:  Lavar en frío, secar tendida, planchar húmeda

Por qué está hecha así:
Con 200 g/m² pesa más que la camisería habitual, así que cae separada
del cuerpo en lugar de pegarse y no transparenta a contraluz. Las
costuras laterales son francesas: por eso no hay nada que raspe por
dentro del bajo.

Guía de tallas · Devoluciones en 30 días

Una frase, un bloque de datos y una explicación honesta. Nada de eso se puede pegar en la página de un competidor y seguir siendo verdad, que es la única prueba fiable para separar el texto útil del relleno. Fíjate en lo que no aparece: ni historia de la marca, ni «calidad premium», ni un párrafo explicando que el lino es una fibra natural.

Cómo rellenar los corchetes sin escribir relleno

Rellena primero el bloque de datos. Números, materiales, medidas, compatibilidad: eso no se puede improvisar y es la parte que no vas a estar reescribiendo el trimestre que viene. La frase de apertura se escribe al final, porque redactar una buena frase sobre un producto resulta mucho más fácil después de haberte quedado un rato mirando su ficha técnica que al revés, empezando por la frase y buscando luego datos que la sostengan.

Después pasa cada línea por una sola pregunta: ¿podría estar igual en la página de un competidor y seguir siendo cierta? «Materiales de primera calidad» supera esa prueba en prácticamente cualquier ficha de internet, y justo por eso no hace ningún trabajo. «Lino lavado de 200 g/m², lo bastante pesado como para que no se pegue al cuerpo» no la supera. No se puede copiar. Ese es todo el truco, y la mayoría de las guías sobre descripciones tardan dos mil palabras en no decirlo.

El material para los corchetes ya existe dentro de tu negocio, en tres sitios que nadie trata como fuente. Las preguntas que mandan los clientes antes de comprar. Los motivos que marcan en las devoluciones. Y lo que dice por teléfono tu mejor comercial en los diez segundos previos a que alguien se decida: esa frase suele ser mejor que cualquier cosa que haya escrito el equipo de marketing, y encima es gratis.

Los números ganan a los adjetivos siempre. «Ligero» es una opinión; 340 g se comprueba. Repasa el borrador y cambia cada adjetivo por la medida que tiene detrás, y cuando resulte que detrás no hay ninguna medida, ese hueco merece un momento de atención en lugar de un sinónimo.

El corchete que casi todo el mundo se salta es Por qué está hecha así, y es una lástima, porque es el que más devuelve. Una decisión de fabricación explicada en plano genera más confianza que tres párrafos de relato de marca. Deja claro que la ficha la ha escrito alguien que conoce el producto de verdad. También es el campo más difícil de sacarle a un modelo de lenguaje, porque la respuesta no está en internet: está en tu taller, en el correo de tu proveedor o en tu cabeza.

Redáctalas con un modelo si quieres. Se le da muy bien convertir una ficha técnica en esa tercera columna y bastante mal todo lo demás de esta página. Dos reglas, entonces. Ni un número inventado, y la línea de fabricación la escribes tú. Lo que no puedas contrastar contra un documento o contra una muestra física encima de la mesa no entra en la ficha, por bien que suene.

Sobre las palabras clave: pon el término de búsqueda en el título y en la primera frase, y déjalo ahí. Repetirlo en cada encabezado fue una táctica que dejó de funcionar hace más de diez años, y deja la página ilegible de una manera que el comprador nota aunque no sepa ponerle nombre.

Lo último, y pesa más que cualquier descripción suelta: elige un orden de campos y mantenlo en todo el catálogo. Quien compare dos productos tuyos tiene que encontrar el peso en el mismo sitio las dos veces. Cuando no lo encuentra, deja de comparar y se va.

¿Cuánto tiene que medir cada descripción?

Lo que tarde la decisión. Una bolsa de recambio de café que el mismo cliente ya ha comprado cuatro veces necesita dos líneas y un bloque de datos, y estirarla es peor que dejarla corta. Un sofá necesita la medida de la puerta, los ciclos Martindale del tapizado, las condiciones de entrega y el plazo de fabricación; si eso sale largo, sale largo. Los objetivos de número de palabras que marcan los plugins de SEO son el marco equivocado. Los marketplaces te cortan igual, cada uno por un sitio distinto y sin avisar demasiado cuando cambian el límite.

Tres frases que hay que borrar de todo borrador

  • «Materiales de primera calidad». Nombra el material o quita la frase.
  • «Perfecto para cualquiera que…». Cualquiera no es un cliente. Nombra a una persona.
  • Cualquier frase dirigida a dos públicos a la vez. El principiante y el profesional no compran lo mismo ni por los mismos motivos. Elige.

Si borras una línea y no eres capaz de sustituirla por algo concreto, toma nota. A veces el texto es vago porque el producto lo es.

Lo que una plantilla de descripción de producto gratis no arregla

Una plantilla te da la estructura. No te da los datos, y los datos son el trabajo: rellenar los corchetes lleva más tiempo del que costó diseñar la plantilla, y de eso se trata.

Tampoco salva unas fotos flojas. La imagen resuelve el tamaño, el color y la textura más rápido que cualquier frase, y lo hace antes, cuando el comprador todavía no ha leído una palabra. Si ese lado no está resuelto, rellenar corchetes no arregla nada: empieza por la fotografía de producto, comprueba que los archivos están dimensionados para la plataforma y vuelve luego al texto.

Antes de pegar esto en tu tienda

Prueba una plantilla en diez productos antes de aplicarla a cuatrocientos. Vas a encontrar un corchete que tu catálogo no puede rellenar y un campo que necesitas y aquí no está: una certificación, un plazo de fabricación, una salvedad de compatibilidad propia de lo que vendes. Corrige la plantilla entonces, mientras corregirla sale barato.

Fotografía tu catálogo sin estudio

Sube una foto y genera el resto: fondos, escenas y vídeo.

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